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viernes, 2 de noviembre de 2012

Elevación de la Curia a Comitium,en el Peñol

Eucaristía con Monseñor Fidel León Cadavid Marín, con ocasión de la elevación de la Curia del Peñol a Comitium
La Eucaristiía presidida por el Señor Obispo Fidel León Cadavid Marín, de la Diócesis de Sonsón-Rionegro, y los concelebrantes: Padre Antonio Alzate Grisales, Padre Leonel Salazar Zuluaga, Padre Conrado Toro Cardona, Padre Carlos Mario Cadavid Q., Padre Jhon Dairo Valencia Chica, Padre Augusto Salazar Zuluaga y el Padre Ever Antonio Buriticá,  fue una gran celebración,  con ocasión de la elevación de la Curia a Comitium en el Peñol. Se lleno por completo el templo y contó con la asistencia de la Junta del Senatus de Medellín, y hermanos de algunos municipios antioqueños, como: Rionegro, la  Ceja,  San Carlos y otros. 
La apertura del evento la hizo el párroco y la Hermana Libia Rios dirigió unas palabras animándo  al nuevo Comitium del Peñol, que cuenta con unos líderes muy comprometidos.
Las oraciones iniciales y el Santo Rosario, fueron entonadas por nuestra presidenta del Senatus Inmaculada de Medellín la hermana Libia Rios.
 
La parroquia brindó un refrigerio para todos los asistentes. Dios les pague por su  gesto de solidaridad.
   
La junta quedó conformada por los hermanos:
Blanca Ofelia, y Elcy Hincapie. Les deseamos una labor muy exitosa, que con su testimonio y compromiso llegue el reinado de Jesus por María a cada corazón de los hermanos del Peñol.

lunes, 2 de enero de 2012

Alfonso Lambe celebración aniversario 25 de Enero 2008

Reflexiones con ocasión de la Celebración de
Alfonso Lambe

"Uno tiene simplemente que seguir haciendo lo que está naciendo en aquel momento"

"Creo que puedo hacer más bien en el mundo que en una orden".

"Dios pide a la gente no lo que posee, sino su persona"

"Nunca digas no"

"El secreto es orar y amar como Cristo y María y podreis hacer lo que ellos hicieron"

: "Toda esta gente quiere luchar; quieren un ideal que es lo que el catolicismo es".

"Las ovejas hambrientas levantan los ojos y nadie las alimenta"

: "Sé que cuando Cristo me envía puedo hacerlo todo"

"Un legionario que tiene conocimiento del Cuerpo Místico es consciente de que el mundo le pertenece y que cuando se desplaza a otro lugar está entrando en su propiedad "

"Alfonso Lambe era profundo, pero no era complicado"

Muchas personas conocerán a Dios por la palabra, pero solo podrán amarlo por el testimonio


Si Cristo te pide, El te da
Legión solo hay voluntarios, no esclavos


Es éste un relato sencillo de la carrera de un joven que fue Enviado de la Legión de María en varios países sudamericanos. Es una narración contada llanamente. No se hace un esbozo vivo de las muchas personas que conoció, no hay descripciones espectaculares de ciudades o paisajes, un ligero análisis de las condiciones sociales o políticas, y ninguna relación de gracias extraordinarias. Con todo, la historia impresiona. El tema es suficiente por si mismo. Y esto, de acuerdo con el ideal de la Legión tiene que ver con el progreso de la santidad personal por el servicio de Cristo en el prójimo. La santidad es discreta; el servicio es esa entrega diaria conocida de muchos, pero aquí informada por una fe serena que no rechaza ninguna exigencia y excepcional sólo en dar sin reservas. El embajador irlandés en Argentina preguntó una vez a Alfie Lambe cómo podía saber si seguía su vocación. Él contestó. "Yo mismo me lo pregunto muchas veces. Creo que uno tiene simplemente que seguir haciendo lo que está haciendo en aquel momento. Haga esto". Alfonso Lambe nació en Tullamore (Irlanda) en 1932, en la influyente atmósfera de un hogar irlandés donde la voluntad de Dios es aceptada en silencio y con humildad, cualquiera que sea. De niño era inteligente, bastante alegre, aunque algo delicado, extraordinario en su temprana seriedad religiosa. Cuando tenía 13 años, resolvió seguir su vocación, que creyó encontrar en los Hermanos Cristianos, y uno o dos años después entró en el noviciado. Aquí fue profundamente feliz; mas, como se creyó que su salud no era suficientemente robusta, los hermanos creyeron aconsejable enviarlo a casa. El disgusto fue desolador; el aparente rechazo, desconcertante. No obstante, fueron sólo los medios los que se hablan confundido; había de encontrar su vocación por otros caminos.

Otra vez en Tullamore, en un momento de máximo desánimo, descubrió la Legión de María, y el atractivo de esta organización seglar le llamó irresistiblemente. Las múltiples formas de apostolado de la Legión se basan en la doctrina del Cuerpo Místico: se ve a Cristo en todos a quienes se sirve; y al darse a María, el legionario desempeña su trabajo cuidando del Cuerpo Místico, trabajo que está defendido del capricho personal por una cuidadosa organización. Alfie, ya profundamente devoto de Nuestra Señora, respondió inmediatamente a la llamada de este ideal; a los 18 años entró en un praesidium (una sección de la Legión) y pudo decir con renovada confianza: "Creo que puedo hacer más bien en el mundo que en una orden".


Desde 1930 se había trabajado en el plan de expansión con el que pequeños equipos de legionarios llevaron la Legión de María a zonas alejadas, fundaron praesidia prepararon nuevos socios e hicieron visitas domiciliarias. Alfie se mostró activo en este trabajo. Una fe ciega le impulsó a ponerse en camino, pero la gracia construye sobre la naturaleza. Su disposición natural fue un medio importante en la realización de su vocación. Él había de decir más tarde: "Dios pide a la gente no lo que posee, sino sus personas", y sus cualidades personales contribuyeron a los éxitos incluso en aquellos primeros días de prueba como legionario. Después de que su inicial timidez fue dominada, su talento organizador y su capacidad de comunicación mostraron pronto que poseía cualidades especiales.

Seguro ahora de su camino, se ofreció al Concilium (Consejo Central de la Legión con Sede en Dublín). Ahora, con sólo 19 años de edad, fue nombrado representante de la Legión para supervisar y ayudar a todas las secciones de Irlanda. Luego en 1953, aunque era joven, el Concilium le ofreció la ardua tarea de Enviado de la Legión en Sudamérica: "Nunca digas no", fue siempre su lema. Después de una magnífica despedida en el aeropuerto de Shannon y de una breve estancia en Nueva York, aterrizó en Bogotá. Había comenzado una agotadora pero feliz misión, que había de llenar los seis restantes años de su vida.

La tarea que tenía ante sí era desalentadora. Una parte desconcertante del libro de Hilde Firtel (Alfie Lambe: Enviado de la Legión) la constituye la rápida visión que da de los problemas religiosos existentes en Hispanoamérica, con sus ciudades atestadas de gente, donde tan pocos católicos practican, y con sus municipios aislados y sus regiones, que parecen haber escapado al alcance de la Iglesia. El especial fervor con que los Nuncios Apostólicos, Arzobispos y Obispos acogieron la misión de Alfie Lambe, como protestantes el que haya católicos que trabajan activamente por la Iglesia", escribió él. Unos cuantos ejemplos ayudarán a comprender sus
Palabras. En Guayaquil, una ciudad "como un pequeño Nueva York" con un cuarto de millón de habitantes, los padres de más de 90 % de las familias no estaban casados; en 10 años un muchacho habfa sido enviado al seminario. Debido a la falta de sacerdotes, gran parte de la población de Ecuador desconocía la religión; prevalecía la superstición y las costumbres paganas. En Salta (Argentina) el 50 % de los niños por aquel entonces habían nacido fuera del matrimonio; sólo el 12 % de los católicos practicaba. Los ejemplos se podrían multiplicar. La Iglesia parecía incapaz de llenar sus propias filas. En su ausencia, el ocultismo, el animismo y las misiones protestantes crecieron rápidamente. La universidad de Buenos Aires se había convertido en un baluarte del comunismo; en los barrios industriales se establecieron bolsas de resistencia rojas. Cuando se le preguntó qué podía intentarse para hacer frente al problema comunista, Alfie Lambe contestó: "En Ecuador no hay problema comunista; hay sólo problema católico". Su conclusión fue: "Toda esta gente quiere luchar; quieren un ideal que es lo que el catolicismo es".

La indicación de que los jóvenes se están volviendo contra la Iglesia completa el sombrío cuadro, y en esto también él atribuyó la responsabilidad: "Hasta cierto punto tienen razón". Comentando esto, dice Hilde Firtel: "Los jóvenes quieren luchar; quieren un ideal por el que merezca la pena vivir y morir. Siempre que el catolicismo desciende al nivel de una compañía piadosa de seguros con el mínimo de práctica religiosa como prima para la seguridad en el otro lado 'por si hay algo después de todo', la juventud deja pronto de interesarse. Si el comunismo es en una determinada zona el único movimiento que exige sacrificio de tiempo y dinero, el único sistema con un dinamismo visible, pronto tendrá a los jóvenes de su lado".

En este contexto comenzó Alfie Lambe sus seis años de incesante actividad en Ecuador, Chile, Paraguay, Bolivia, Argentina:
"Las ovejas hambrientas levantan los ojos y nadie las alimenta". Sin embargo, no menos asombrosa fue la situación poco prometedora de la Iglesia en América La fue la rapidez de la respuesta a su trabajo. El hambre de Dios quería ser satisfecha. Fiel a los preceptos de Legión, fue a todos los lugares, escuelas religiosas, casas de mala fama, pueblos indios, barrios de trabajadores, casas de gente bien, y a todos por igual dio el "respeto que se debe al rostro de Cristo". El éxito superaba a menudo las esperanzas. Por ejemplo, se fundaron praesidia en la cárcel de Quito; por vez primera en la historia de la cárcel de Quito, todos los prisioneros asistieron a Misa y más de 130 se confesaron y comulgaron. Adondequiera que iban el o sus equipos de "extensión", se contaban "milagros de la gracia". Su fiel amigo, el obispo Echeverría, de Ambato llamaba a aquello prodigio.

En cualquier parte en que se podía impulsar el trabajo de la Legión, Alfie trataba de estar presente: dirigiéndose a la Jerarquía de Latinoamérica, asistiendo al Congo Eucarístico de Buenos Aires, visitando a obispos, sacerdotes de parroquias. ¡Había tanto para hacer y tan pocos para ayudar! Recorrió grandes distancias, pasar por climas opuestos; sus comidas eran diversas y comía a des- horas. Por fin aparecieron crecientes signos de mala salud y agotamiento nervioso. En diciembre de 1958 fue llevado al hospital para ser operado de úlceras. Se vió que tenía un cáncer incurable. El Cardenal Capello, Nuncio Apostólico, le administró los últimos sacramentos, y Alfi Lambe, "El corderito", murió el 21 de enero, Le faltaban seis meses para cumplir 27 años.

Cabe preguntar cómo un hombre tan joven pudo hacer frente tan eficaz y equilibradamente a responsabilidades tan grandes; se observó que siempre permanecía dueño de la situación y de sus nervios, siempre estaba confortadoramente natural, nunca "consumido" por el trabajo. Una fe perfectamente serena fue desde luego su principal fuerza: "Sé que cuando Cristo me envía puedo hacerlo todo", había escrito cuando al principio se ofreció al Concilium. Con esta fe "vivió" en la Legión y de ella sacó amor a la gente de toda condición: "Un legionario que tenga conocimiento del Cuerpo Místico es consciente de que te el mundo le pertenece y que cuando se desplaza a,otro lugar está entrando en su propiedad". Entonces también estaba adornado con una visión única. Su biógrafo dijo de "Alfonso Lambe era profundo, pero no era complicado"

La historia era para él no una confusión incorregible c ejecución de alguna férrea ley natural, sino más bien movimiento de la humanidad hacia el fin ordenado por Dios Lejos de desalentarse en una tarea demasiado difícil la realizaba con "gran alegría y un sentimiento de gratitud a Dios, que en su gran amor" le había dado la oportunidad de cooperar con su designio. Finalmente su tempéramento amable, simpático y tranquilo le dio acceso a una g diversidad de gentes. Quizá también, a la luz de un cuento que contó una vez, llevaba de su tierra nativa de Irlanda un don: "Leí una vez que Dios se muestra a cada pueblo según su temperamento; a los alemanes les muestra su poder, a los ingleses, su justicia; a los franceses, su armonía infinita mas a los irlandeses sólo les muestra su sonrisa.

Enero 20 de 2008 Estudio realizado por el: Comitium Nuestra Señora del Carmen de Bello


sábado, 26 de septiembre de 2009

Tema del Congreso del Comitium Anunciación




El padre Ignacio Beltrán, sacerdote Monfortiano, nos dirigió el 26 de septiembre del presente año, el Congreso realizado por el Comitium Anunciación y la temática la compartimos con todos ustedes:
FUNDAMENTOS TEOLÒGICOS DEL CULTO A MARÍA

El mundo sufre una grave enfermedad, que se llama la superficialidad. Este fenómeno se da a todo nivel.
Por consiguiente desafortunadamente también toca la esfera espiritual y ronda en la entraña misma de la fe, la devoción a María.
Qué importante es trazar algunos lineamientos que nos ayuden a descubrir las bases sobre las cuales descansa la auténtica devoción a la madre de Dios.

La doctrina mariana de S. Luis M. de Monfort ofrece pistas seguras para encontrar la solidez teológica de la devoción a María.
No faltan quienes sin embargo afirman, que la mariología de Monfort adolece de graves exageraciones. Nada más equivocado. La mariología monfortiana es una doctrina auténticamente Cristo-céntrica, como la que más.

Hoy me permito ir como a la médula de la doctrina de Monfort y poner sobre el tapete los conceptos teológicos que animan toda su doctrina.
No quiero hacer comentarios sobre su doctrina, sino extraer de sus obras y concretamente del Tratado de la Verdadera Devoción, los principios, sobre los cuales descansa toda su espiritualidad.

Escuchemos a Monfort que expone la:
Primera verdad: Jesucristo fin último de la Devoción a María.

“Jesucristo es el alfa y la omega; el principio y el fin de todas las cosas…pues solo en Cristo permanece toda la plenitud de Dios. S. Pablo en (col 2;9) dice: “solo en Cristo hemos sido Beneficiados con toda clase de bendiciones espirituales” (ef.1.3)
Basado en la s. Biblia, dice Monfort textualmente, (v.d. 61)
Jesús es el único maestro que debe enseñarnos,
el único Señor de quien debemos depender,
la única cabeza a la que debemos estar unidos,
el único modelo al que debemos ASEMEJARNOS,
el único médico que puede curarnos,
el único pastor que debe apacentarnos,
el único camino que debe conducirnos,
la única verdad que debemos creer,
la única vida que debe vivificarnos,
el único todo que puede bastarnos.

Dios no nos ha dado otro fundamento de salvación fuera de Jesucristo.
Todo edificio que no está construido sobre esta roca firme, Cristo, y se apoya en tierra movediza se derrumba infaliblemente tarde o temprano.
Dicen los hechos de lo apóstoles en 4,12: ”fuera de él, no hay salvación. pues bajo el cielo no se ha dado a los hombres ningún otro nombre por el que podamos ser salvos”
Quien no está unido a Jesucristo como el sarmiento a la vid, caerá, se secará y lo arrojarán al fuego. (Jn. 15, 6 )
En cambio, si permanecemos en Jesucristo y Jesucristo en nosotros, no pesa sobre nosotros condenación alguna.
Por tanto si establecemos la sólida devoción a la Santísima Virgen, es solo para establecer más perfectamente la de Jesucristo y ofrecer un medio fácil y seguro. Si, la devoción a la Virgen apartara de Jesucristo habría que rechazarla como devoción diabólica.

En una oración personal que Monfort hace a Jesús dice: ”Tu Señor estás siempre con María y María esta siempre contigo y no puede existir sin ti. María está tan íntimamente transformada en ti por la gracia, que ella ya no vive, ni es nada., solo tú lo eres todo.”

Corresponde a nosotros en este momento, contemplar a Cristo nuestro principio y fin; será que en mi vida ¿él, es mi único todo? ¿no hay otras cosas que me esclavizan? ¿Cuál es mi actitud frente a las cosas terrenas?

Monfort se retrata en esta oración, que decía diariamente: "Oh Jesús que vives en María, ven a vivir en nosotros tus siervos con tu espíritu de santidad, con la plenitud de tus dones, con la perfección de tus caminos, con la realidad de tus virtudes, con la comunión de tus misterios. Domina en nosotros sobre todo poder enemigo por tu Espíritu Santo por la gloria de Dios Padre Amèn.


Segunda verdad: debemos revestirnos de Jesucristo.

De lo que Jesucristo es para nosotros, debemos concluir, con Pablo: (1 Cor. 3,23; 6,19,20) que ya no nos pertenecemos a nosotros mismos sino que somos totalmente suyos como sus miembros y esclavos , comprados con el precio infinito de toda su sangre (1 pedro1,18 y 19).
Antes del bautismo pertenecíamos al demonio como esclavos. Ahora por el bautismo el Espíritu Santo nos compara: a:
1. Árboles plantados junto a la corriente de las aguas de la gracia, en el campo de la Iglesia que debe dar fruto en el tiempo oportuno (sal 1,3).
2. Los sarmientos de una vid cuyo tronco es Cristo y que deben producir sabrosas uvas. (Jn. 15,5)
3. Un rebaño, cuyo pastor es Jesucristo y que debe multiplicarse y producir leche (Jn. 10,1 ss)
4. Una tierra fértil cuyo agricultor es dios y el la cual se multiplica la semilla y produce el 30, 60 y el 100 por uno. (Mt. 3,8)
Nada hay entre los hombres que le haga pertenecer más a otros que la esclavitud. nada hay tampoco entre los cristianos que nos haga pertenecer más completa-mente a Jesucristo y su santísima madre, que la esclavitud aceptada voluntad- mente a ejemplo de Jesucristo que por nuestro amor tomó forma de esclavos (Fip 2,7) de la Santísima Virgen que se proclamó Servidora y Esclava del Señor.
Podemos pues conforme al parecer de los santos y de mucho varones insignes, llamarnos y hacernos esclavos de amor de la Santísima Virgen María, a fin de serlo más perfectamente de Jesucristo.
La Virgen Santísima es el medio del cual se sirvió el señor para venir a nosotros.
Es también el medio del cual debemos servirnos para ir a el. Pues María no es, como las demás criaturas que si nos apegamos a ellas pueden separarnos de dios en lugar de acercarnos a el.
La tendencia más fuerte de María es la de unirnos a Jesucristo su hijo; y la más viva tendencia del hijo es que vayamos a el por medio de su santa madre.
No veamos en esto ninguna imperfección, de parte de Cristo.

Tercera verdad: debemos revestirnos del hombre nuevo Jesucristo.

Nuestras mejores acciones quedan de ordinario manchadas e infectadas a causa de las malas inclinaciones que hay en nosotros.

Cuando se vierte agua limpia y clara en una vasija que huele mal, o vino en una garrafa maleada por otro vino, el agua clara y el buen vino se dañan y toman fácilmente el mal olor.
Del mismo modo cuando dios vierte en nuestra alma infectada por el pecado original y actual, sus gracias y rocíos celestiales, o el vino delicioso de su amor… sus bienes se deterioran y dañan ordinariamente a causa de la levadura de malas inclinaciones que el pecado ha dejado en nosotros y nuestras acciones aún inspiradas por las virtudes más sublimes se resienten de ello.
Es por tanto de suma importancia para alcanzar la perfección, liberarnos de lo malo que haya en nosotros. de lo contrario nuestro señor que es verdaderamente santo y detesta la menor mancha en el alma, rechazará de su presencia y no querrá estar unido a nosotros.

Nuestras acciones aún las más inspiradas por la virtudes mas sublimas se resienten de ello.
Para vaciarnos de nosotros mismos, debemos, en primer lugar, conocer bien con la luz del Espíritu Santo nuestras malas inclinaciones, nuestra incapacidad, nuestra debilidad y nuestra inconstancia. el pecado de nuestros primeros padres nos perjudicó a todos totalmente. nos dejó agriados, e engreídos e infectados como la levadura, agria, levanta e infecta toda la masa en que se pone.

Tenemos por única herencia el orgullo, el endurecimiento del corazón, la concupiscencia y las enfermedades del cuerpo.
Somos por naturaleza más soberbios que los pavos reales, más apegados a la tierra que los sapos, más envidiosos que las serpientes, más glotones que los cerdos, más coléricos que los tigres, más perezosos que las tortugas, más frágiles que las cañas y más inconstantes que las veletas.
Siendo ello así, porqué maravillarnos de que nuestro señor haya dicho, que quien quiera seguirlo debe renunciase a sí mismo y odiar su propia vida? Mt. 16,24; mr. 8,34 y 35. y que el que ama su alma la perderá y quien la odia la salvará?
Si no morimos a nosotros mismos y si nuestras devociones a la Sma. Virgen no nos llevan a esta muerte necesaria y fecunda, no produciremos frutos que valgan la pena y nuestras devociones serán inútiles.

Todas nuestras obras de virtud, quedarán manchadas por el egoísmo y la voluntad propia.
De ahí la necesidad de escoger entre las devociones a la Santísima Virgen la que nos lleva más perfectamente a morir al egoísmo.

Porque no hay que creer que es oro todo lo que brilla, ni miel todo lo dulce, ni el camino más fácil y lo que practica la mayoría, es lo más eficaz para la salvación.
Así como hay secretos naturales, para hacer en poco tiempo, con pocos gastos y gran facilidad, ciertas operaciones naturales, también hay secretos en el orden de la gracia, para realizar en poco tiempo, con dulzura y facilidad, operaciones sobrenaturales: para liberarte del egoísmo, llenarte de dios y hacerte perfecto.

Cuarta verdad: María facilita el encuentro personal con Cristo.

Es más perfecto porque es más humilde, no acercarnos a dios por nosotros mismos, sino acudir a un mediador.

Estando tan corrompida nuestra naturaleza, como se acaba de demostrar, si nos apoyamos en nuestros propios esfuerzos, habilidad y preparación, para llegar hasta dios y agradarle, ciertamente nuestras obras de justificación, quedarán manchadas o pesarán muy poco delante de dios para comprometerlo a unirse a nosotros y escucharnos.
Pero no necesitamos acaso, un mediador, ante el mismo mediador? Bastará nuestra pureza para unirnos a él directamente y por nosotros mismos?
No es él, acaso igual en todo a su padre y por consiguiente el santo de los santos, digno de respeto como su padre?

Si por amor infinito se hizo nuestro fiador y mediador ante el padre, para aplacarlo y pagarle nuestra deuda, será esto razón para que tengamos menos respeto para con su majestad y santidad?
Digamos abiertamente con San Bernardo, que necesitamos un mediador ante el mediador mismo y que la excelsa María es la más capaz de cumplir este oficio caritativo. Por Ella vino Jesucristo a nosotros y por ella nosotros debemos ir a Él.
Si tememos ir directamente a Jesucristo-Dios a causa de su infinita grandeza y de nuestra pequeñez o pecado, imploremos con filial osadía la ayuda e intersección de María, Nuestra Madre, ella es tierna y bondadosa.
Quinta verdad: llevamos el tesoro de gracia en vasijas de barro

Es muy difícil dada nuestra pequeñez y fragilidad, conservar las gracias y tesoros de Dios… porque:
1. Levamos este tesoro, más valioso que el cielo y la tierra, en vasijas de arcilla ( 2 Cor. 4,7) en un cuerpo corruptible, en un alma débil e inconstante, que por nada se turba y abate.

2. Los demonios ladrones muy astutos, quieren sorprendernos de improviso para robarnos y desvalijarnos. Espían día y noche el momento más favorable para ello, nos rodean incesantemente para devorarnos (1pe. 5, 81) y arrebatarnos en un momento- por un solo pecado- todas las gracias y méritos logrados en muchos años.
Su malicia, su pericia, su astucia y número deben hacernos temer infinitamente esta desgracia ya que personas más llenas de gracia, más ricas en virtudes, más experimentadas y elevadas en santidad que nosotros, han sido sorprendidas robadas y saqueadas lastimosamente.
Cuantos cedros del Líbano y estrellas del firmamento cayeron miserablemente y perdieron en poco tiempo su elevación y claridad.

Y ¿cuál es la causa? No fue falta de gracia, que dios a nadie la niega. Es la falta de humildad. Se consideraron capaces de conservar sus tesoros. Se fiaron de sí mismos y se apoyaron en sus propias fuerzas. Creyeron bastante segura su casa, lo suficientemente fuertes sus cofres para guardar el precioso tesoro de la gracia; pero por faltar la humildad, se presentó un saqueo lamentable.

3. Es difícil perseverar en la gracia, a causa de la increíble corrupción del mundo. Corrupción tal que es prácticamente imposible que los corazones no se manchen. hasta el punto de que es una especie de milagro, que una persona se conserve en medio de este torrente impetuoso… sin ser arrastrada por él, en medio de este torrente impetuoso, sin anegarse o ser saqueada por los piratas y corsarios, en medio de esta atmósfera viciada.
Esa corrupción causa estragos tan grandes que más de uno se deja llevar por esa avalancha desenfrenada y hostil.
Solo la Virgen contra quien nada pudo la serpiente, hace este milagro en favor de aquellos que sirven lo mejor que pueden.

LA VERDADERA DEVOCIÓN A LA SANTÍSIMA VIRGEN

LAMENTABLEMENNTE HAY ENTRE NOSOTROS, NO POCAS DESVIACIONES CON RESPECTO A LA DEVOCIÓN A LA S. Virgen. HAY QUE RECONOCER QUE HAY FALSAS DEVOCIONES MARÍA.
ENTONCES CONVIENE ANOTAR CLARAMENTE LAS CONDICIONNES QUE DEBEN REALIZARSE, PARA QUE NUESTRA DEVOCIÓN A MARÍA SEA VERDADERA.
SON CINCO LAS CONDCIONES, QUE DEBE REALIZAR NUESTRA DEVOCIÓN A MARÍA PARA QUE SEA VERDADERA:

1. INTERIOR.

PARA QUE SEA UNA DEVOCIÓN INTERIOR, DEBE PROCEDER DEL ESPÍRITU Y DEL CORAZÓN.
NO ES VERDADERA LA DEVOCIÓN QUE SOLO VIENE DE PRÁCTICAS EXTERIORES.
ALGUNOS CREEN SER DEVOTOS DE MARIA, POR EL –SOLO- HECHO DE PRENDER VELAS, LLEVAR ESCAPULARIOS, MEDALLAS O CUADROS.
NI SIQUIERA EL HECHO DE CELEBRAR CON POMPA EXTERIOR SUS FIESTAS, SIGNIFICA QUE SE TENGA UNA VERDADERA DEVOCIÓN MARIANA. SOLO ES VERDADERA LA DEVOCIÓN QUE SALE DEL CORAZÓN.

2. TIERNA.

ES DECIR, LLENA DE CONFIANZA EN LA S. VIRGEN, COMO LA CONFIANZA DE UN NIÑO CON SU QUERIDA MADRE.
COMO EL NIÑO PEQUEÑO CONFÍA PLENAMENTE EN SU MADRE Y DEPENDE EN TODO DE ELLA, ASÍ DEBEMOS SER NOSOTROS CON NUESTRA QUERIDA MADRE DEL CIELO.
CONFIANZA, SENCILLEZ Y DEPENDENCIA, SON LAS CUALIDADES QUE REBELAN VERDADERA TERNURA PARA CON MARÍA Y QUE POR LOMISMO DENOTAN DEVOCIÓN VERDADERA.
EN LAS DUDAS, INSEGURIDADES, CAÍDAS… AHÍ DEBEMOS HACER PRESENTE A MARÍA. ELLA NO PUEDE FALTAR EN TODAS LAS NECESIDADES DE TODO TIPO, TIEMPO Y LUGAR. ELLA ES EL RECURSO NECESARIO, EN TODAS LAS EVENTUALIIDADES DE LAV IDA.

3. SANTA

DEBES LLEVAR A EVITAR EL PECADO E IMITAR EN TODO A ESA BUENA MADRE.
DEVOCIÓN QUE NO PRETENDA EVITAR EL PECADO, PRACTICAR LA VIRTUD E IMITAR A MARÍA, ES FALSA.
LA MEJOR SEÑAL DE QUE SE ES VERDADERO DEVOTO DE MARÍA, SE TIENE CUANDO NOS ESFORZAMOS SINCERAMENTE POR SER SENCILLOS, HUMILDES, VERACES, PUROS, CARITATIVOS, PACIENTES Y PIADOSOS.
SI MARÍA PRACTICÓ ESAS VIRTUDES, EL VERDADERO DEVOTO SUYO, DEBE PRETENDER IMITARLA EN ESA PRÁCTICA SAGRADA.

4. CONSTANTE

LA CONSTANCIA TE CONSOLIDA EN EL BIEN Y HACE QUE NO ABANDONES FÁCILMEENTE LAS PRÁCTICAS DE DEVOCIÓN. TE ANIMA PARA QUE PUEDAS OPONERTE A LO MUNDANO, CON SUS MÁXIMAS Y COSTUMBRES.
QUIEN ES CONSTANTE DESECHARÁ LA VELEIDAD, LA MELANCOLÍA, LOS ESCRÚPULOS Y LA COBARDÍA. ES NECESARIO EL RECURSO A MARÍA PARA EVITAR LAS CAÍDAS O DESALIENTOS. LA PÉRDIDA DEL GUSTO Y LA DEVOCIÓN SENSIBLE, EN NADA TIENEN QUE IMPEDIR LA PERSEVERANCIA EN LA VIRTUD. PORQUE EL BUEN DEVOTO DE MARÍA VIVE DE LA FE Y NO DE SENTIMIENTOS PASAJEROS.

5. DESINTERESADA

EL VERDADERO DEVOTO DE MARÍA, NO SE BUSCARÁ A SÍ MISMO, SINO SOLO A DIOS EN SU SANTA MADRE.
EN SU SERVICIO NO BUSCARÁ EL INTERÉS PERSONAL, EL LUCRO O BIENESTAR MATERIAL.
TODO LO HARÁ POR QUE, ELLA MERECE SER BIEN SERVIDA. EL AMOR A MARÍA NO SE HACE POR LOS FAVORES RECIBIDOS O QUE ESPERA RECIBIR, SINO PORQUE ELLA ES AMABLE Y DIGNA DE TODO VENERACIÓN.
EL AMOR A ELLA DEBE SER TAN FIRME QUE NO SUFRA MENOSCABO EN LOS SINSABORES Y SEQUEDADES. HAY QUE AMARLA LO MISMO EN EL CALLVARIO QUE EN LAS BODAS DE CANÁ.

viernes, 3 de julio de 2009

Retiro Espiritual 10 de agosto de 2009

Retiro Espiritual

Senatus Inmaculada de Medellín



Con una asistencia de 130 legionarios se llevó a cabo el Retiro Anual, dirigido por nuestro Director Espiritual, Padre Carlos Alberto Vanegas Bonet.


Los temas tratados fueron: La Santa Misa y el Año Sacerdotal.


Este año nuesro Papa Benedicto XVI, lo consagró como el "Año sacerdotal", Nuestra actitud durante este año y siempre debe ser la de orar, orar, orar, por la santidad de nuestros sacerdotes, guardarles un gran respeto y afecto, ofrecerles nuestro apoyo y siempre salir en su defensa.


El Sacrificio del Calvario se perpetúa en el mundo por el Sacrificio de la Misa. Al Iniciar la Santa Misa, nosotros al igual que el sacerdote, debemos ofrecer la Eucaristía por nuestras intenciones paticulares, pues por el Bautismo somos sacerdotes, profetas y reyes. Pedir perdón por nuestras culpas, y perdonar a los que nos han ofendido, para poder participar dignamente en la Santa Misa y así poder ser coherentes al orar el "Padre Nuestro" .



El Pan de la Palabra de Dios nos va formando y transformando.

En el Ofertorio debemos ofrecernos a Nuestro Señor Jesucristo, como oblación a Dios.

En la Oración de los fieles, debemos tener muy presente nuevamente nuestras peticiones.
Durante La Consagración, debemos adorar, alabar, bendecir y dar gracias a Dios y pedir por la santidad de los sacerdotes.

La Comunión, tambien es un momento propicio para orar por los sacerdotes para que sean buenos y santos.

Y cuando Oramos a la Virgen volvemos hacer nuestras peticiones particulares.

Al terminar la Santa Misa, llevemos en nuestro corazón el Pan de la Palabra y el Pan Eucarístico, para poder continuar nuestra Misa, es decir nuestra misión de ser Cristos vivos en medio del mundo.


Recordemos en el capítulo 8 EL LEGIONARIO Y LA EUCARISTÍA

1. LA MISA

Hemos advertido ya con insistencia que el primer fin de la Legión de María es la santificación personal de sus miembros. También hemos dicho que esta santificación es a la vez, para la Legión, su medio fundamental de actuar: sólo en la medida en que el legionario posea la santidad, podrá servir de instrumento para comunicarla a los demás. Por eso el legionario al empezar a servir en la Legión, pide encarecidamente, mediante María, del Espíritu Santo y ser tomado por este Espíritu como instrumento de su poder, del poder que ha de renovar la faz de la tierra.

Todas estas gracias fluyen, sin una sola excepción, del Sacrificio de Jesucristo sobre el Calvario. Y el Sacrificio del Calvario se perpetúa en el mundo por el Sacrificio de la Misa. La Misa no es mera representación simbólica del Calvario, sino que pone real y verdaderamente en medio de nosotros aquella acción suprema, que tuvo como recompensa nuestra Redención.
La Cruz no valió más que lo que vale La Misa, porque ambas son un mismo sacrificio: por la mano del Todopoderoso, desaparece la distancia del tiempo y espacio entre las dos, el sacerdote y la víctima son los mismos; sólo difiere el modo de ofrecer el sacrificio. La Misa contiene todo cuanto Cristo ofreció a su Padre, y todo lo que consiguió para los hombres; y las ofrendas de los que asisten a la Misa se unen a la suprema oblación del Salvador.

Registro fotográfico del Evento