jueves, 1 de noviembre de 2018

El Espíritu de la Visita a Hogares

EL ESPÍRITU DE LA VISITA A HOGARES
El Manual describe el trabajo de visitar a los hogares como uno de los preferidos de la Legión.



El hogar es la fortaleza de la sociedad. A pesar de todos los asaltos que le han hecho varios estamentos, el hogar permanece todavía firme. El socialismo en sus orígenes trató de eliminar el hogar con el principio de oportunidad e igualdad para todos, se propuso educar a los niños en las escuelas con un antiguo modelo espartano. El socialismo moderno no piensa de esa manera y el hogar sobrevive.

El Hogar es de Vital Importancia
La importancia del hogar es vital pues es quien controla y lleva a cabo los cimientos. Es imperativo que la religión entienda la gran fuerza que tiene. Por supuesto la educación religiosa es un ingrediente vital, pero creer que esta sola, es suficiente, sería un espejismo.

Expreso dos ideas: primero, la religión enseñada de una forma oficial y fría, no logra tener un lugar prominente en la mente de los niños, sino que es otra asignatura más de la escuela. En segundo lugar, la religión admirablemente enseñada en las escuelas, tiene demasiado contenido como para sostenerse sin ayuda. Y afirmo que el hogar, es la fortaleza de la sociedad, y es un privilegio poder participar en él.

Aunque la Legión no comenzó con este trabajo lo hizo casi inmediatamente. Por tradición y desde el comienzo se ha hecho. En algunos lugares el concepto de hogar es diferente al nuestro. En África, por ejemplo, ellos viven juntos, en grupos cerrados más que nuestras familias.
Usted debe penetrar en estas comunidades y continuar su trabajo. Tal es la insistencia de la Legión.
1. Vea el apéndice para la cita del Tratado del Catecismo. No. 68 (Editor) 1

El Trabajo típico del legionario es el Contacto Personal

Nuestros trabajos son múltiples, pero muchos legionarios no visitan hogares. Esto no significa que no tiene nada que ver con usted. Realmente cada palabra se aplicará igualmente a los que se dediquen a otros trabajos. Pues la visita a los hogares, se preocupa por tener relaciones amistosas y muy espirituales que es lo típico de todos los contactos legionarios. Si adquirimos el arte de visitar bien, podremos emplear este arte en cualquier circunstancia. El caso es porque la gente es menos accesible en sus hogares que en cualquier otro lugar. Esto es lo común. Algunos piensan que la visita a los hogares es una empresa simple, más fácil que otro tipo de trabajo. Les aseguro lo contrario.

Esta inaccesibilidad tiene varias causas, que deben ser tenidas en cuenta: "mi hogar es mi castillo y mi privacidad debe ser respetada." Hay la posibilidad de interferir con los deberes del hogar, el cuál debe ser atendido y el deseo de estar en la comodidad de su propia casa; allí está la televisión; usted puede entrar en su hogar y sentarse entre la familia pero no hablar!

Todas estas cosas representan barreras formidables. Pero hay otra dificultad mayor. Es el hecho de que la gente no desea hablar de religión, y menos tener que hablar de religión con ellos. Pero lo más sorprendente es que allí muestran que las raíces de la religión son débiles.

La gente comúnmente habla de las cosas que piensa son interesantes. No desean hablar de religión, porque no están interesados en ello, esta es una razón. Se interesan en hablar sobre ellos mismos, el golf, el fútbol, los caballos, ellos siempre están hablando de su actividad; al igual el Legionario de María, habla de la Legión y así sucesivamente.

Al sordo-mudo religioso se le debe educar y sacar de sí mismo esa condición. Los que no desean hablar de religión deben tener diálogos religiosos. Ésta es la idea contraria a este argumento pasmoso que tan a menudo se propaga; que la gente no desea ser atraída a propósito a la religión y que por lo tanto, no debe ser forzada. Si prosperara ese argumento significaría el abandono de todo apostolado y la destrucción de la religión. Para que estas personas quieran tener dialogo religioso, debemos hacer muchas cosas. Debemos superar su repugnancia y orientarlas amablemente para conseguir que nos reciban y nos escuchen a pesar del impopular pensamiento que representamos.

La campaña debe planearse

Hubo un fortalecimiento en contra de las visitas del legionario por los ataques que se hacían en su contra. Solicitemos ayuda, el Praesidium debe pensar su estrategia como un ejército resolvería su plan de campaña. Obviamente, el elemento primordial en la formación de ese difícil avance debe ser nuestro modo de ser. Nuestra propia debilidad debe convertirse en fortaleza así como cuando Chesterton habla de San Francisco de Asís cuando se refiere a él, en las páginas del Manual dice que el Santo poseyó tal atracción, que su gente lo describía con estas palabras: estaba dispuesto a escuchar, sin detrimento de su labor. Chesterton dice que era debido a que el santo estaba verdaderamente interesado en la realización de todos y de cada uno en particular; que si usted lo conocía y él lo miraba y le hablaba, sabía con certeza que él realmente estaba interesado en usted. Usted no era un número para él; era una persona por quien él se preocupaba profundamente. Ellos entendieron que él los amó y hacía las cosas por ellos. Lo mismo debe buscar al presentarse a estas familias a donde usted va. Esto no se alcanza simplemente, como un doctor asume su formación profesional. Tienen que crecer raíces en usted. Debe ser una radiación de Cristo. Usted no puede fingirlo porque de ordinario las personas miden rápidamente la autenticidad de su relación.

Por lo tanto, debe ir a ellos, con el espíritu de esa tercera instrucción, que le hace ver a Cristo en cada miembro de la familia, y comportarse como María misma se comportó con Él. Tener siempre estas altas aspiraciones. Este gran ejemplo no es inalcanzable. Nuestro Señor irradia la ayuda para permitirle proceder de la mejor manera con la persona que visita. Mientras tanto María, camina tomada de la mano con usted, le llena de su propio espíritu y le permite cumplir su misión. Debe hacer el esfuerzo de recordarse de este hecho antes de entrar en cada hogar. No es suficiente ir a su trabajo con una buena pero vaga intención. Las dificultades son demasiado grandes. Un principio vivo debe animar su acción.

Este esfuerzo de conseguir motivaciones en el orden psicológico en cada puerta, creará quietud espiritual, recta complexión de la mente y del alma, de modo que al entrar en el hogar, será respetuoso de la dignidad de cada persona.

Debe ir con periodicidad a cada hogar. Las Visitas deben hacerse con una frecuencia razonable, requieren constancia no es algo que funcione de golpe. Una llamada aislada o una visita que se haga muy de vez en cuando no es la idea de la Legión. Así no es posible desarrollar un conocimiento con fundamento.

Es vital para el proceso mostrar interés en la gente saber sus nombres. Es un comentario molesto en la actualidad que podamos departir con la gente de cerca, aún diariamente durante un largo período, (por ejemplo en las tiendas, oficinas o restaurantes) y al final tenga que confesar que no saben sus nombres. Uno podría generalizar drásticamente: ¡Sin conocer los nombres, no se ejerce ninguna influencia!

La Responsabilidad es para todos
Una anomalía en esta visita sería que la casa no fuera un hogar. El hogar es una familia que vive en una casa. ¿Usted también entiende hogar en este sentido? Lo lamentable es que usted no lo haga; una proporción grande de la familia, especialmente los jóvenes, están siempre fuera en sus quehaceres. Usted no debe dejar perder su visita si tiene aprecio por ellos. En primer lugar aunque ausentes debe interesarse y saber de ellos. Propóngase un encuentro para hablar con ellos en una forma amistosa y familiar. Hágase una idea de cómo son, cuáles son sus gustos. Entonces planee en cuanto pueda usted u otros legionarios lograr contactarlos. Son parte del hogar, así que usted tiene una responsabilidad con ellos. No debe sentirse satisfecho con una visita superficial que trata solo a las personas que encuentra y no más. La cuestión vital es la tensión inicial de entrar en el hogar, esto porque la gente en el hogar puede tener ideas incorrectas referentes a su visita. Pueden esperar que les vayan a dar una conferencia.

Usted debe descartar eso! De hecho usted debe apartar esa idea, al punto de hacer más bien todo lo contrario. Su modo de ser debe predicar humildad en todos los tonos. Un artículo básico del reglamento solicita: No hacer preguntas. ¿Quizás el reglamento dice que se deben hacer preguntas, pero después de un rato cuando las circunstancias lo permitan, ¡No las hacemos en el interior de nuestros propios hogares! Pero por supuesto hay preguntas de preguntas. Hay preguntas descorteses, y hay preguntas cariñosas, que estimulan; y se deben hacer solamente de estas últimas.

Los modales deben ser dignos de la causa
Sea agradable, dice el reglamento. Los modales son lo primero que la gente ve. De hecho, se puede decir que en cuanto a lo que se refiere a las personas, sus modales hablan por ellos. Definitivamente son parte de su respeto y de su servicio, así que sean dignos de su causa que es la causa de Dios. No importa que tenga ideas santas, no importa la intensidad de su humildad, si su apariencia exterior es desfavorable va a influir negativamente en esos primeros momentos tan críticos. Permita que en sus modales, en sus comportamientos haya distinción. Sea tan irreprochable como pueda.

"En mayo tenemos una charla?" "En mayo venimos?" "¿Sería conveniente venir ahora? Si no, podríamos volver otro día" "Somos legionarios de María - Sería para nosotros muy grato ponernos de acuerdo. Nos permite ¿que le comentemos sobre nuestro trabajo?" Los legionarios con esta corta y delicada cortesía encontrarán una manera segura de conseguir una audiencia.

Obviamente usted tiene que presentarse y explicar el porqué está allí. Una señora hablaba de la visita a su hogar, de dos jóvenes legionarias. Y decía que "no sabía que las traía por aquí," "son unas jóvenes extraordinarias y agradables, pero nos sentimos incómodos mientras están aquí. Pues ya han venido varias veces y nos gusta mucho. Pero no sabemos el porqué nos están visitando." Espero que esta historia sea una exageración - como puede ser. Pero por lo regular tengamos en cuenta para las visitas, el método legionario que es claro, y que la posición del par de galantes jóvenes dejó flojamente representado el trabajo de su Praesidium.

El hecho es que usted debe presentarse y hacer un comentario de lo que hace. Pero esto no significa que usted se embarque en grandes explicaciones. Trate de hacer lo contrario. Consiguiendo silencio interior. Tenga como objetivo el escuchar en vez de hablar. El mucho hablar puede marcarle como un mero vendedor, que no está realmente interesado en la gente sino en usted mismo.

Comprar el derecho de escuchar
Otro artículo del reglamento legionario al tratar principalmente de la visita del praesidium por sus curiae prescribe que los visitantes deben ser moderados con las palabras de crítica, que deben ganar el derecho a decir una palabra de crítica hablando por lo menos diez palabras de aprecio. En esta materia al hablar en los hogares me aventuraría incluso a decir que debemos comprar nuestro derecho de hablar así, por pronunciar una palabra escuchar cincuenta de ellas - quizás más.

Mostrarse dispuesto a escuchar es lo correcto, la gente está ansiosa de aprovechar esta posibilidad. Desean hablar y ser escuchados. Si usted encuentra una persona que muestre lo
contrario, este seguro que es un caso muy poco habitual. Porque no es fácil conseguir gente que sepa escuchar, pues están retraídos en sí mismos. Esto es una aparente frustración. Pueden endurecerse y producirse resultados desastrosos en sus caracteres. Ciertamente en nuestro trabajo hemos tenido demostración de esto. Las personas que eran absolutamente temerarias, que no parecían tener ninguna ancla en la vida, apenas hundiéndose violentamente y rechazados, finalmente cayeron bajo la influencia de un legionario que les ofreció su amistad, los escuchó pacientemente, intentaron ver su punto de vista. Casi inmediatamente cambiaron. La dureza derretida y el frenesí disminuyeron. Este auténtico interés es el ancla que la pobre nave necesita.

Si la gente no habla con usted - peor todavía si ellos se previenen para hablar por la profusión de sus palabras ¿cómo puede saberlo? Un personaje americano actual se acredita con la siguiente frase: "usted no aprende nada cuando habla." ¿Si usted no conoce a la gente, cómo puede esperar influenciarla excepto de una manera superficial? No habría ese cariño y respeto mutuo con el que se construye una sólida amistad. Definitivamente todos deseamos ese interés. En el interior de si mismo todo el mundo anhela cariño.

Todos por dentro somos suaves e idealistas, no importa lo empedernido que parezca, no importa lo inhumano como se exprese. En mi vida he conocido mucha gente inconmovible - el que más duro parece ser - en innumerables ocasiones he tenido la experiencia de ver como se derrumba la corteza, y la oculta suavidad e idealismo sale a flote. Crea siempre en esta posibilidad y aprovéchela.

Hemos oído hablar del joven de 20 años a quién uno de nuestros sacerdotes legionarios le prodigaba gran amabilidad. Él le pidió al muchacho le contara su historia, con lo cual rompió a llorar y dijo: "es la primera vez en mi vida que alguien desea saber cualquier cosa sobre mí." Muy penoso - ¡si pensamos y reflexionamos la característica del cristiano supone tener ése mismo interés!

Mas Rara y Preciosa que la Comida
También como una regla primordial - escuche y anime a los otros para que hablen. Usted puede informarse con algunas preguntas corteses, pero no haga preguntas indiscretas, ellas deben evitarse; anime y estimule el diálogo, esto demuestra su interés. Usted encontrará que reaccionarán rápidamente; y se abrirán como aves hambrientas que esperan el alimento. De hecho usted les está dando algo que es mucho más precioso que el alimento, porque es más raro. Porque tengo que decirlo de nuevo: la gente no escucha. La mayoría no ve más allá de sus propios ojos, y pocos están dispuestos a escuchar ni un solo minuto. Ese minuto agota su resistencia y los hace parar en otro lado. O interrumpen en medio de una frase apenas comienzan a hablar. El esfuerzo es demasiado grande después de un minuto. ¡Natural pero no sobre-natural!

No se contente con dar una audiencia respetuosa simplemente como punto de buenas maneras. Ascienda a un plano más alto. Escuche con el espíritu de María que conversa con su hijo. Algunos han dicho que el hogar de Nazaret era un lugar de silencio constante. ¿Pero es correcto pensar en algo tan artificial en un hogar? Debemos suponer esos intercambios, encantadores que se dieron. No sería una experiencia encantadora poder escuchar a Nuestro Señor que habla y María que escucha. Esta idea podría ser su meditación y luego el modelo de su trabajo.

Practíquelo durante un tiempo, y algo tiene que suceder. Al escuchar con paciencia y respeto, usted se gana el derecho de ser oído. Tiene la oportunidad de expresarse completamente lo cual puede significar francamente, incluso que la gente llegue a ser más receptiva. Esto en el mejor de los sentidos es que simplemente estén preparados para escuchar a su turno. Se sienten obligados con usted pues están agradecidos. Están inclinados, casi impulsados, para actuar de acuerdo a sus sugerencias. Usted ha dado pie. Ahora lo último que tiene es un suelo en el cual usted pueda trabajar para plantar con el máximo provecho posible.

Algunas reglas de oro

Las discusiones crecen, como se sabe, pero usted debe observar siempre moderación. Porque hay más en juego que el simple deber de mantener relaciones amistosas. Usted tiene un intercambio para hacer y por lo tanto tendrá que ser más silencioso, más humilde, menos asertivo que en unas relaciones cotidianas. Usted no debe forzar su punto de vista. Es esencial no irritar. Si hace esto, no logrará su trabajo. No contradiga a la gente. Especialmente cuando está tratando de sostener opiniones contrarias a lo que usted está buscando por sobre todo conseguir.
Mucha gente, tiene también una vena de perversidad, contradicen cada frase. Tales personas son siempre desconcertantes. No importa qué comentario se haga, dirán lo contrario. El viernes usted declara una cosa, ellos la contradicen. Si el lunes siguiente usted dice lo contrario, otra vez estarán en oposición.

La contradicción es una característica en general de la naturaleza humana. Remotamente tiene raíces buenas. Puede proceder de un sentido de independencia. Puede provenir a veces de una actitud defensiva; son desconfiados o están desprevenidos; desean tiempo para pensar. Usted debe tener en cuenta estas características. No permita la presencia de ellos en los encuentros (y menos consigo mismo) como razón para iniciar su visita.

En la circunstancia de verse envuelto en el juego, maneje cautelosamente el torbellino. En ese caso usted tendrá que diferenciar la gente. Si usted está discutiendo de religión con un no-Católico, usted tiene que proponer obviamente un punto de vista contrario en muchos aspectos. Pero hágalo de la mejor manera posible. Es esencial conseguir en la gente el buen humor y conservarlo.

Nuestro mensaje es algo precioso. El mensaje cristiano es "la perla preciosa", como lo llama Las Escrituras. Más que la joya natural, ésta depende de su disposición - que es su acercamiento. Así que, atención y tiempo y problema resuelto. Recuerde también que en este caso la gema y el sujeto están siendo sin duda doblemente investigados. No es cierto que la joya se acepte por si sola como genuina. Usted tiene que probar su autenticidad y también que usted mismo es genuino. Tiene que convencer a la gente de que usted no los está importunando; que usted tiene interés y los ama; que está al servicio de María y por lo tanto dulce, gentil, misericordioso, compasivo, y confiable. El solo hecho de que los visite no es evidencia de todo eso. Porque hay gente metida en los asuntos de los demás. Usted tiene que salir rápido de esa categoría y expresar que sus motivos son de carácter espiritual.

Todo hogar podría ser visto desde el ángulo de la prestación de servicios. Algunas veces podría ser práctico servir a la gente es una forma de tener éxito. ¿Hay una persona enferma a quien usted podría dar vuelta, en la atención de algunos jóvenes? ¿No podría hacer algún pequeño acto de servicio a los de la casa? Suponiendo que los encuentre muy ocupados, no podría dar una mano en vez de sentarse allí y de esperar hasta que acaben y estén libres para hablar?

Proporcionando el alimento para las masas

Debe conseguir que cada uno aprecie el idealismo religioso que usted posee. Esto significa que deben conseguir en la casa el mismo conocimiento que tiene sobre, el Cuerpo Místico, la Misa y Nuestra Bendita Señora. No debe rendirse a la tentación de decir: "no entenderían." Porque deberían aprender después de nuestra explicación para que entiendan. Usted recordará la fascinante declaración de Grignion de Montfort que a las almas que eran particularmente ignorantes y degradadas él les hablaba de la Verdadera Devoción, que nosotros podríamos estar inclinados a considerarnos selectos y avanzados en este conocimiento. Los misterios cristianos no fueron promulgados para aprenderlos solamente. Deben ser el alimento de las masas. Las personas doctas pudieron ver la doctrina con una luz diferente, diversa a la de las almas más simples. Pero no es cierto que ellas puedan ver mejor.

Allí un título puede ser el detalle que oscurece y nos torna complejos. La visión más simple puede ser la visión más verdadera.

La doctrina del Cuerpo Místico fue la cosa más enseñada a los cristianos. En esos primeros tiempos fue más francamente grabada que lo que nosotros podríamos: "Usted está en el Cuerpo de Cristo". La palabra "místico" no fue entonces agregada; sino por la necesidad de la precisión de términos obligada mientras se encendía el tiempo de las herejías. "Tú estás en el Cuerpo de Cristo" se le dijo a la gente y comprendieron la idea. Hay mayor dificultad en hablar del Cuerpo Místico que en hablar de la Eucaristía ¡Seguramente están en el mismo plano el uno como el otro. Pero si a mí me pidieran que juzgue cuál de los dos es el más fácil, yo diría el Cuerpo Místico. Con todo se espera que los niños pequeños entiendan la Eucaristía a su manera y la manejen en la Sagrada Comunión.

En sus visitas usted no tiene la oportunidad de entrar a dar explicaciones detalladas. Cuide de guardar en su corazón lo más importante. Si está hablando acerca de la Misa, no se concentre en la ceremonia ni en los ornamentos. Use esos preciosos momentos para entregar la posibilidad de ese llamado interior, que es una idea que luego hace un impacto devastador en la mente. La Misa contiene el Calvario. ¿Qué nos dice esto? La Misa es el Calvario a la vuelta de la esquina, donde podemos ir en la mañana y estar presentes real y verdaderamente en el maravilloso acontecimiento que cambió la historia del mundo y nuestro destino.

Como puede ver usted esa maravilla, también pueden hacerlo cada uno de ellos. En caso de un pequeño problema, o alguna necesidad ahí esta Él tomando ese problema! En medio del desprecio y el abandono y debajo del progreso y la indiferencia religiosa, viene, pero el hecho es que la gente no entiende.

Pero como podrían ellos esperar apreciar esta verdad maravillosa cuando ellos no la entienden. ¿Por qué deberían ellos desear hablar acerca de esas cosas si no las valoran?

Encuentro y Alegría de la Gracia

Cuando tratamos con una familia católica, debemos tener en mente encontrar en cada individuo un posible miembro activo para las filas de la legión. Este programa puede parecerle irreal, pero es necesario para aproximarlo a la verdad y lanzarlo. Considere esta idea importante por un momento. Suponga que a quienes usted visita, no los cree aptos para ser miembros de la Legión. Esto no quiere decir que usted no tenga un modo encantador y que siga siendo complaciente con ellos, pero en su corazón está adoptando una actitud superior que hemos estado desaprobando? Usted puede no verlo así pero ellos, lo captarían.

Sabrían que usted está limitando el llamamiento que les hace. ¡Usted les habla de los miembros auxiliares, de los Patricios, etc., ¡pero no dice una palabra sobre las filas activas de la Legión! En forma tácita crea una posición incorrecta. Esta diferenciando radicalmente entre ellos y usted. ¿Y realmente todos no somos capaces de ser miembros activos de la Legión? Ciertamente unos no estarán capacitados para hacer algún tipo de trabajo en particular, pero seguramente a lo largo y ancho de la sociedad un trabajo cristiano se puede encontrar para cada uno.

No olvide que cada cristiano está obligado a hacer apostolado según sus capacidades. Nunca juzgue por las apariencias. Incluso para el ojo menos crítico, algunos pueden aparecer bastante
retrasados y poco prometedores. Le doy un ejemplo donde vean que la apariencia sola, es supremamente engañosa. Es el caso de Michael Stephen Ekeng, el primer legionario de toda África. Cuando llegó por primera vez a Calabar era un muchachito de seis años, robado por los comerciantes de esclavos de su aldea en el centro de África, traído río abajo y vendido como muchacho de la cocina - Estoy seguro que él no daba ninguna muestra de sus posibilidades futuras. Sin embargo él luchó a su modo en la iglesia. Él llegó a ser el Presidente del primer praesidium en toda el África, luego Presidente de la primera Curia, y después Presidente del primer Comitium. Inicialmente era un diamante en bruto. Con todo ese diamante podía ser pulido de modo que se convirtiera en algo raro y hermoso. Ahora el diamante está adornando en el cielo, la diadema de Nuestra Señora.

No se deje tentar y juzgar por la apariencia. Intente ver en todos a quienes va, una posibilidad de la piedra en bruto que puede ser pulida en un diamante - el alma subdesarrollada que puede convertirse en un Michael Stephen Ekeng. Este seguro que Dios no hizo ninguna alma sin ocultar en ella una chispa de su propia inmensidad. Su misión es detectar esa chispa y llevarla al fuego celestial.


Extracto del Apéndice
Tratado de Catequesis No. 68



La actividad catequística de la familia tiene un carácter especial, en un sentido es irreemplazable. A este carácter especial la Iglesia le ha dado un correcto énfasis, particularmente con el Concilio Vaticano Segundo. La educación en la fe por los padres, debe comenzar desde la edad temprana de los niños, se está dando ya cuando los miembros de la familia ayudan a crecer en la fe a través del testimonio de sus vidas cristianas, un testigo que está a menudo sin palabras pero que persevera a través del día a día viviendo de acuerdo con el Evangelio. Este catecismo es más profundo cuando, en el curso de la vida familiar (como en la recepción de los Sacramentos, la celebración de grandes Festejos Litúrgicos, del nacimiento de un niño, de una pérdida) se toma el cuidado de explicar en el hogar el contenido cristiano o religioso de estos acontecimientos. Pero esta ayuda no es suficiente: Los padres cristianos deben esforzarse por seguir y repetir, dentro del escenario de la vida de familia, en forma más metódica la enseñanza recibida en otra parte. El hecho de que estas verdades sobre las cuestiones principales de la fe y de la vida cristiana están repetidas así dentro del ambiente de la familia, impregnado a menudo de amor y respeto permitirá influenciar a los niños en una forma decisiva para la vida. Los mismos padres se benefician del esfuerzo que esto les demanda, porque en este grado de diálogo catequético ambos en forma individual reciben y dan. El catecismo de la familia por lo tanto precede, acompaña y enriquece al resto de las formas de catecismo.

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