jueves, 1 de noviembre de 2018

BREVE MEDITACIÓN SOBRE EL CENTENARIO
DE LAS APARICIONES DE
NUESTRA SEÑORA DE FÁTIMA

Qué bueno que, en esta celebración del centenario de las apariciones de Nuestra Señora de Fátima en Portugal a los tres Pastorcitos Lucía, Jacinta y Francisco, no nos centremos en especular sobre los “secretos” que algunos convierten en divagaciones esotéricas, con el ánimo solo de distorsionar y atacar a la Iglesia Católica. Nosotros los católicos, propongámonos, hacer una reflexión de continuidad con nuestros guías espirituales en el Magisterio de la Iglesia (Santos, Papas, Obispos, sacerdotes y religiosos que han estudiado y meditado este importante acontecimiento a la luz del Evangelio y de la Tradición) y saquemos mucho provecho espiritual de las gracias que Dios nos regala, por intermedio de la visita de nuestra Señora la Santísima Virgen y de sus mensajes a los pastorcitos que también son mensajes para nosotros los que queremos ser sus hijos y fieles de buena voluntad.
Escuchemos por ejemplo las palabras del papa Pío XII, que nos dice que la parte que más le impresionó de los mensajes es cuando la Virgen, después de haberles mostrado la realidad del infierno, les dice "Ustedes han visto el infierno donde van las almas de los pobres pecadores. Para salvarles, Dios desea establecer en el mundo devoción a mi Inmaculado Corazón."– “Rezad, rezad mucho y haced sacrificios por los pecadores, pues van muchas almas al infierno, porque no hay quien se sacrifique y pida por ellas”.
Es un misterio que la Virgen nos revela como por la humilde oración de unos pastorcitos, en ellos por nuestra pobre oración se pueden salvar muchas almas. Es el misterio de la Comunión de los Santos. Comunión quiere decir "común unión"; y Comunión de los Santos quiere decir unión común con Jesucristo de todos los santos del cielo, de las almas del purgatorio y de los fieles que aún peregrinamos en la tierra.

RODRIGO CORREA ÁNGEL O.F.S
Las indulgencias plenarias 
Podrán obtenerse durante todo el Año Jubilar y para ello existen tres maneras:
1.- Peregrinar al Santuario
La primera forma es que “los fieles vengan en peregrinación al Santuario de Fátima en Portugal y que allí participen en una celebración u oración dedicada a la Virgen”.
Además de ello los fieles deben rezar el Padrenuestro, recitar el Credo e invocar a la Madre de Dios.
2.- Ante cualquier imagen de la Virgen de Fátima en todo el mundo
La segunda forma se aplica para “los fieles piadosos que visitan con devoción una imagen de Nuestra Señora de Fátima expuesta solemnemente a la veneración pública en cualquier templo, oratorio o local adecuado en los días de los aniversarios de las apariciones, el 13 de cada mes desde mayo hasta octubre (de 2017), y participen allí devotamente en alguna celebración u oración en honor de la Virgen María”.
Al respecto de la segunda forma, el secretario de la rectoría del Santuario de Fátima indicó que la visita a la imagen de la Virgen “no tiene que ser necesariamente solo en Fátima o exclusivamente en Portugal” sino que puede ser en cualquier parte del mundo.
También se debe rezar un Padrenuestro, el Credo e invocar a la Virgen de Fátima.
3.- Ancianos y enfermos
La tercera forma de obtener una indulgencia se aplica a las personas que por la edad, enfermedad u otra causa grave estén impedidos de movilizarse.
Pueden rezar ante una imagen de la Virgen de Fátima y deben unirse espiritualmente en las celebraciones jubilares en los días de las apariciones, los días 13 de cada mes, entre mayo y octubre de 2017.
Además tienen que “ofrecer con confianza a Dios misericordioso, a través de María, sus oraciones y dolores o los sacrificios de su propia vida”.

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