sábado, 24 de noviembre de 2007

Allocutio noviembre El trabajo legionario es Activo y sólido

Concilium Allocutio
Noviembre 2007
Por el Fr. Bede McGregor O.P.
Director Espiritual de la Legión de María
Dublín - Irlanda

El Trabajo Legionario es Activo y Sólido


Algunos principios de la Legión son tan preciosos que hay que volver a ellos una y otra vez. De hecho, nunca debemos dejar de pensar en ellos y de ponerlos en práctica. Sin ellos la Legión dejaría de existir. Se trata de la alimentación básica de la espiritualidad legionaria. Cuando están plenamente vividos, en la Legión, la alegría de la gracia sobreabunda y fluye a través del Cuerpo Místico de Cristo, en la Iglesia.

Estos principios están contenidos en las Ordenanzas Fijas de los legionarios, que deben ser leídas en la primera junta de cada mes. Hoy quiero reflexionar, una vez más, sobre el tercer requisito del deber Legionario: 'la ejecución de un trabajo legionario activo y sólido hecho en espíritu de Fe y en unión con María, en forma tal que, en las personas por quienes trabaja y en sus propios compañeros, María vea y sirva de nuevo a la Persona nuestro Señor Jesucristo ». Frank Duff, nuestro Fundador, escribió con la mayor atención cada una de las palabras de estos requisitos.

El trabajo legionario: eso significa que el trabajo es un mandato del Praesidium y debe hacerse con espíritu de obediencia. No se trata de hacer nuestras propias cosas. Obviamente, en este sentido los Legionarios siempre están de guardia y dispuestos a hacer el trabajo apostólico cuando surja la oportunidad. Pero el trabajo que nosotros hacemos como legionarios es el específicamente asignado a nosotros por el Praesidium. De lo contrario, podríamos terminar haciendo todo, excepto lo que nos han pedido que hagamos.

La Legión tiene como objetivo principal que seamos santos, pero el carácter específico de la santidad en la Legión es su carácter apostólico. Y no cabe duda de que la mejor manera de desarrollar un espíritu apostólico sea en realidad con la participación en el apostolado.

Los legionarios se reúnen cada semana, no sólo para orar juntos sino también para propiciar el intercambio en la vida espiritual, pero que desde luego no se convierta en un mero debate. Junto con el indispensable componente de la oración, en la reunión debe ser indispensable la planeación y la ejecución de un verdadero trabajo apostólico por la salvación de las almas. Y la preferencia siempre debe darse a las almas que se encuentran en más grave necesidad de la asistencia de la maternidad de María y de su gracia para la conversión. Nuestra devoción a María fácilmente puede convertirse en meras palabras si no hubiera un verdadero celo por el trabajo de la salvación de las almas. Así en el praesidium debemos preguntarnos por lo menos una vez al mes si: ¿estamos realmente haciendo un trabajo sólido por la salvación de las almas? ¿O Podríamos hacer algo más por este digno objetivo?

El trabajo debe ser sólido, es decir, un par de horas a la semana y de hecho con un sentido sobrenatural y con mucha fe y debe ser hecho en la más estrecha unión con María. En la Legión nuestro trabajo es un profundo y práctico modo de vivir la Verdadera Devoción a María. Su objetivo fundamental debe ser el de inculcar el conocimiento y el amor a María en los otros, que los lleve a compartir con María la atención de la maternidad a las almas. Las palabras de San Pío X me vienen a la mente en este momento: "Tan pronto como la devoción a María sea profundizada en sus raíces más hondas en las almas, hasta entonces, no se verá - en aquellas almas el proceder de los mismos Frutos de la virtud y santidad que corresponden a sus fatigas y trabajos hechos en su nombre. "Luego tenemos una de las líneas que describen el inolvidable espíritu de la Legión:«La ejecución de un trabajo activo y sólido hecho con espíritu de fe y en unión con María, en forma tal que, en las personas por quienes trabaja y en sus propios compañeros, María vea y sirva de nuevo a la Persona de nuestro Señor >. Esto significa que toda nuestra vida es de María, para que ella pueda amar y servir a Jesús a través de nosotros, a los legionarios y a todos con los que nos reunimos en nuestro trabajo de apostolado. A modo de conclusión quisiera sugerir que un legionario que no cumple algún trabajo activo y sólido cada semana pronto dejará de ser digno de este nombre de legionario. Esto es particularmente cierto en el caso de los legionarios que son miembros de los Consejos Superiores que deben dar ejemplo. Ciertamente, si hubiere legionarios habituados a dejar de hacer este importante trabajo apostólico semanal, deberían considerar seriamente la posibilidad de salir de la Legión o mejor aún orar por la gracia de descubrir el espíritu esencial de la Legión.

En el Manual aparece algo que es equivalente a decir lo mismo en varios pasajes. Por ejemplo: "una consideración principal es la asignación de un trabajo activo para cada uno de los miembros. Sin un trabajo sólido no hay praesidium. "O bien," Del mismo modo, los miembros de un praesidium, que no participen en alguna fuente de trabajo activo, no tienen derecho a llamarse legionarios de María. Se reitera que con los actos piadosos no cumple el legionario la obligación de hacer un trabajo activo. El praesidium inactivo es una falsedad y una grave injusticia con la Legión quien a propósito muestra una vigorosa acción en su apostolado. Se crearía la impresión de que la Legión no es adecuada para la acción de determinados trabajos, mientras que la verdadera realidad es que la Legión, es perfectamente capaz, y ni siquiera se la ha empleado en esa labor. " Por suerte, la Legión en todo el mundo es en su mayoría fiel a la obligación de realizar un trabajo apostólico semanal porque en él se encuentra una magnífica fuente de gracias y la mejor formación de sus miembros. La Legión es llamada no sólo a ser una escuela de santos, sino también unos santos que son grandes apóstoles. Sobra decir que la lectura mensual de las Ordenanzas Fijas es una grandiosa y sabia regla de la Legión.

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