lunes, 1 de diciembre de 2014

20 sugerencias para la organización de un nuevo praesidium de la Legión de María

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Traducido por el Comitium de Oruro, Bolivia de tomado de: http://www.legionofmary.org/
20 sugerencias para la organización de un nuevo praesidium de la Legión de María
1. Legionarios de otros praesidia existentes pueden extender la Legión, después de haber solicitado el permiso del párroco para establecer un praesidium (donde no está fundada la Legión), informarle que nosotros haremos la organización, traeremos los materiales, etc. Decirle al párroco que de su parte necesitamos dos cosas: las personas y los trabajos. Preguntarle si él invitaría personalmente unas 15-20 personas o sugerirá nombres de posibles miembros para una reunión informativa, si pondría un aviso en el boletín parroquial y/o haría un anuncio en las Misas dominicales. Los trabajos para sugerir podrían ser las visitas al hospital o prisión, visitas a las nuevas familias, las familias registradas para promover actividades especiales o devociones, familias que no vienen regularmente a la iglesia, enfermos en sus casas, dolientes, etc. El trabajo ideal para sugerir es la visita puerta a puerta para contactar a los católicos no practicantes y a los católicos alienados.
2. Determinar el lugar de juntas: sala de reuniones de la parroquia, sala de catequesis, etc. Mencionarle la necesidad de una escena "familiar" - la mesa larga con las sillas- no el salón de conferencias o una sala de estar.
3. Establecer una fecha para la primera reunión. Normalmente las tardes en día de semana resultan más aceptables. Asegurarse de que el párroco pueda estar presente y encargar los trabajos para asignar. Deben decirle sobre la función del Director Espiritual en las juntas: dirigir las oraciones, hacer la lectura espiritual, dar la allocutio, etc., desde la primera reunión.
4. Ejecute la siguiente información, tan estrechamente como sea posible a una reunión regular. Respecto del Rosario (explique la manera de recitarlo en la Legión), oraciones de la Téssera, Manual: lectura y discusión, allocutio, etc. Los organizadores deben dar informes vivientes sobre el trabajo que ellos hacen en su propio praesidium como ejemplo para los invitados. Cuando viene algún punto que no se realiza en la primera reunión (como lectura de acta, informe del tesorero, etc.) se podrían describirlos brevemente. La colecta secreta puede mencionarse, pero normalmente tocamos en aspecto de la necesidad de dinero en la reunión orgánica. Es importante no explicar demasiado en la primera reunión. No es necesario leer las Ordenanzas Fijas en la primera junta. Usted podría leerlas en la tercera o cuarta reunión (pero siempre en la primera reunión de cada mes). Sin embargo, leer y explicar las Ordenanzas Fijas de una manera positiva con tiempo haciendo un intercambio con preguntas o discusión, antes del fin de la reunión podría ser muy beneficioso.
5. La mejor manera de conseguir nuevos miembros es que el párroco, sacerdote, diácono, etc., los escoja. Las personas que ellos piensan serían buenas deben ser invitadas personalmente por los sacerdotes, diácono, o seminarista. Debe mencionarse que a menudo las personas más improbables se hacen legionarios fieles y que aquellos que tienen cualidades de "dirección" no deben buscarse principalmente por esa razón exclusiva. Si el párroco no se inclina por sugerir o indicar qué miembros serían aptos, puede sugerirse una campaña de reclutamiento, con una charla corta en las Misas, tomando al final nombres de personas interesadas. Pero esto normalmente se hace cuando un praesidium ya se ha fundado y el número de miembros es pequeño. El interés personal del párroco normalmente es de importancia primaria y su invitación produce un grupo sólido para comenzarlo. La campaña de reclutamiento podría ser un último recurso.
6. Si la parroquia cuenta con boletín, debe ponerse el día y la hora de la primera reunión en el mismo, junto con una breve descripción de la Legión, y una invitación a los parroquianos para asistir o distribuir invitaciones bien impresas.
7. Sería bueno que los fieles que vienen a la primera reunión reciban una asignación. Este será un buen incentivo para que ellos regresen la próxima semana a informar. Visitar una clínica o enfermos en sus casas es una salida buena, pero pueden ofrecerse las asignaciones más desafiantes para aquellos que las desearan.
8. Si es posible, los cultivadores experimentados deben acompañar a los nuevos reclutas en su primera asignación, para mostrarles cómo la Legión hace su trabajo. Si no fuere posible, debemos asegurarnos de que los nuevos miembros sean asignados en parejas, ya que todo trabajo de la Legión normalmente se hace en parejas. Para mantener el orden de la reunión, deben decidirse detalles acerca del día y tiempo de su asignación después de la reunión.
9. El diácono, seminarista, o hermana religiosa podrían trabajar con los nuevos legionarios las primeras semanas para entrenarlos. Por ejemplo, podrían tomar a un legionario con ellos para visitar enfermos en sus casas; trabajar con otro en visita a clínicas; o acompañar a otro en visitas puerta a puerta. Y presentan también un informe de este trabajo si fue hecho con un legionario y asignado por el praesidium.
10. La visita puerta a puerta es el trabajo más importante de la Legión, cada praesidium debe intentar empezar las visitas puerta a puerta con por lo menos un par de socios (presuponiendo el permiso del párroco) así como haciendo los otros trabajos. Algunos laicos son temerosos de abordar este trabajo, así que nosotros pudiéramos iniciarlos con trabajos más fáciles, como formación religiosa, visitar clínicas, etc. La experiencia nos enseña que gradualmente ellos conseguirán el valor para ir a visitar puerta a puerta, hacer contactos callejeros, visitar la cárcel, o atender una librería ambulante.
11. Después de la tercera o cuarta reunión, o después de que un núcleo de personas ha tenido una regular asistencia, los praesidia deben escoger un título de Nuestra Señora para su praesidium, como ser Corazón Inmaculado de María, Esposa del Espíritu Santo, Nuestra Señora de Fátima, etc., o algún título de las Letanías. Asegurándose de que no hay ningún otro praesidium en su consejo que tiene el mismo nombre.
12. Tener los ojos abiertos en las personas que parecen serían buenos oficiales. Ellos deben, si es posible, estar deseosos de dar un poco de tiempo extra a la Legión, consagrarse a Nuestra Señora, ser de fácil relacionamiento, y sobre todo tener sentido común.
13. Los oficiales del nuevo praesidium, normalmente son escogidos por los organizadores del praesidium, después de consultarlo con el Director Espiritual. Ellos no son elegidos en el praesidium, pero son escogidos por el Director Espiritual y los organizadores (o por los oficiales del Consejo), y entonces preguntarles si gustarían asumir el cargo en una "base temporal" hasta que hagan la Promesa Legionaria. Hay que explicarles sus deberes detalladamente y decirles que lean la sección en el manual sobre su oficio particular. El Consejo Superior nombra oficiales después de haber sido analizado por la Directiva.
14. Es necesario lograr que el praesidium sea oficialmente afiliado al Consejo gobernante de la legión local. Esto se efectúa cuando los oficiales nombrados asisten a las reuniones del consejo gobernante, normalmente su Curia local o Comitium. Las mismas razones para las excusas de las reuniones del praesidium se aplican al oficial que asiste a la reunión del Consejo.
15. La regla de la Legión es que los oficiales asisten a la reunión mensual de su Consejo. Algunas circunstancias sin embargo deben ser consideradas, como las distancias largas. Si el praesidium está dentro de una hora de viaje al lugar donde se reúne la Curia, Comitium o Senatus, sería vital tener a los oficiales del praesidium asistiendo a las reuniones del Consejo, porque ellos son el Consejo.
16. El diácono, dado que él es un clérigo, o una hermana religiosa se consideran Directores Espirituales de un praesidium, mientras un seminarista pudiera ser presidente o Tribuno (Director Espiritual laico, aprobado por el párroco donde tiene lugar la reunión). Si no hay Director Espiritual en la reunión, el presidente dirige todas las oraciones, el Rosario, la lectura espiritual, y da la allocutio además de llevar la reunión. (Nota: las allocutiones deben ser dichas con las palabras propias del Presidente, y no debe ser meramente la lectura de un artículo o libro.)
17. El presidente asigna el trabajo y organiza las parejas en las reuniones. El trabajo debe ser señalado de antemano a él por el Director Espiritual que habría recibido aprobación del trabajo del párroco.
18. Tres o cuatro miembros son suficientes para empezar un praesidium, pero un grupo de 8 a 15 es mejor, con una mezcla de hombres y mujeres de todas las edades, a partir de los 18 años de edad para un praesidium adulto y de 8 a 17 años para los grupos más jóvenes.
19. La Curia local, Comitium o Senatus proporcionan los Manuales de la Legión, Tésserae, Vexillum, mantel del altar y otros suministros. La parroquia podría proporcionar la estatua (de la Medalla Milagrosa, sobre 60 cm. de alto), candeleros, velas, floreros y flores, otra literatura legionaria y medallas milagrosas para entregar en las asignaciones. En algunos lugares el Consejo Superior proporciona también estos materiales, y lo aportado en las colectas secretas cubre por ellos. Algunos ejemplares de boletines legionarios deben estar disponibles para todos los que asisten a las primeras reuniones.
20. Debe darse el nombre y número de teléfono del presidente del Consejo Superior (así como de los cultivadores) al Director Espiritual y al presidente, para que puedan acudir solicitando consejos y a fin de que esté siempre disponible la ayuda al praesidium cuando los organizadores han dejado de asistir a las reuniones.